Construimos empresas tecnológicas desde el primer día.
Concebimos, desarrollamos y escalamos startups en IA, Fintech, SaaS, Edtech, Healthtech y Retail — con un proceso estructurado y equipo técnico propio.
Un modelo que reduce el riesgo de ejecución.
Generamos las ideas, las validamos y las construimos con equipo propio. Eso acorta el camino entre la oportunidad y el producto.
Del problema al producto en cinco fases.
Un pipeline con criterios de avance claros que permite evaluar cada proyecto con información concreta en cualquier momento.
Proyectos en distintas fases del pipeline.
Cada proyecto es concebido y ejecutado internamente desde cero.
Donde la brecha tecnológica en LATAM es mayor.
Nuestro proceso es agnóstico al dominio. Lo que importa es que el problema sea real y el mercado sea significativo.
Más de una manera de construir junto a nosotros.
Si algo de lo que hacemos resuena contigo — por experiencia, red de contactos o visión compartida — nos encantaría conocerte.
Ángeles e inversores individuales
Participación en etapas tempranas con visibilidad del pipeline y contacto directo con el equipo fundador.
Fondos y family offices
Acceso a un portafolio diversificado en distintas fases, con información estructurada y opciones de seguimiento.
Partners estratégicos
Red de mercado, acceso a clientes o distribución. A veces el activo más valioso es el contacto correcto en el momento correcto.
Las personas que ejecutan.
Equipo técnico senior y multidisciplinario, construido para moverse rápido sin sacrificar calidad.
Lo que se suele preguntar.
Un fondo invierte en startups que ya existen. Una aceleradora las acompaña por un período corto. Un venture studio las concibe, las construye internamente con equipo propio y solo las independiza cuando alcanzan tracción real.
Hay tres puntos de entrada: como ángel en la fase de validación, como inversor del portafolio agregado, o directamente en una compañía concreta tras el spin-off. Cada uno con perfil de riesgo y retorno distinto.
Porque la brecha tecnológica es real, el talento técnico es competitivo y los problemas tienen escala regional. Operamos desde Lima por cercanía cultural y operativa al mercado, pero pensamos en LATAM completo.
Tres criterios: el problema es real y validado con usuarios; el mercado es lo suficientemente grande para sostener una compañía; y nuestro equipo puede ejecutar mejor que un equipo solitario en early-stage.
Entre 12 y 18 meses en promedio, dependiendo de la vertical. Algunos proyectos se descartan en la fase 2 si los datos no acompañan — esa disciplina es parte del modelo.
Si esto te parece interesante, hablemos sin compromiso.
Una conversación es suficiente para explorar si tiene sentido construir algo juntos.